Herbstfest de Rosenheim 2026, cerveza antes de que llegue el invierno

El verano en Alemania este año ha sido uno de los más duros que nos ha tocado soportar, así que muchos agradecemos la llegada del otoño.

Ad

Un día estás sobreviviendo como puedes a la sauna improvisada del tren, rezando para que tu ventilador aguante ocho horas seguidas mientras intentas dormir, y de pronto baja la temperatura, vuelves a descansar mejor y recuerdas que el otoño tampoco está tan mal.

Y es justamente en Rosenheim donde la llegada del otoño se celebra como corresponde en Baviera.

Con cerveza.

O, como dicen algunos, con la mejor fiesta de la cerveza de toda Baviera.

Se llama Herbstfest.

Este 2026 se celebra del 29 de agosto al 13 de septiembre en la Loretowiese. Son dieciséis días de cerveza, Lederhosen, Dirndl, bandas bávaras, comida y personas que por la mañana parecían ciudadanos respetables y por la noche terminan bailando sobre una banca abrazadas a desconocidos.

¿Mejor que el Oktoberfest?

He escuchado a varios alemanes decirlo con una seguridad casi religiosa.

El Herbstfest es mejor que el Oktoberfest.

He estado en ambos y todavía no me atrevo a participar en semejante guerra civil bávara.

El Herbstfest es más pequeño, más local y menos agobiante. Uno todavía puede caminar sin sentir que está evacuando un estadio después de una final del Mundial.

El Oktoberfest, en cambio, es gigantesco, internacional, caro y por momentos completamente absurdo. Precisamente por eso también vale la pena conocerlo.

Así que no voy a elegir.

Voy a ambos.

Afortunadamente el calendario bávaro permite cometer prácticamente los mismos errores con pocas semanas de diferencia.

Qué ponerse

No necesitas ir vestido de bávaro.

Puedes llegar con ropa normal y nadie te expulsará de Rosenheim.

Pero mucha gente usa Dirndl o Lederhose, así que si tienes uno es una buena ocasión para sacarlo del armario.

Eso sí, existe una diferencia entre llevar ropa tradicional y disfrazarse de bávaro comprado cinco minutos antes por internet.

Esto no es Comic Con.

Yo normalmente prefiero camisa y pantalón corto porque durante el día puede hacer calor y dentro de las carpas, cuando empieza la fiesta de verdad, aquello puede convertirse en una sauna con música.

También conviene llevar zapatos cómodos y firmes.

Tus pies te lo agradecerán al día siguiente.

Tu hígado ya veremos.

El misterioso lazo del Dirndl

Hay una pequeña tradición que suele fascinar a quienes llegan por primera vez.

La posición del lazo del Dirndl.

Según la costumbre popular, si una mujer lleva el lazo a la derecha, estaría casada, comprometida o en pareja. Si lo lleva a la izquierda, estaría soltera.

Importante.

Derecha e izquierda desde la perspectiva de quien lleva puesto el vestido.

Y hay un detalle todavía más importante.

No es Tinder.

Que una mujer lleve el lazo a la izquierda no significa que esté esperando que aparezcas tú después de tres cervezas con una extraordinaria frase de seducción.

La humanidad inventó hace mucho tiempo un sistema bastante más fiable.

Hablar.

La hora loca alemana

Para mí, la mejor parte del Herbstfest empieza por la tarde.

Las bandas se animan, aparecen clásicos alemanes, canciones en inglés y éxitos que prácticamente todo el mundo parece conocer.

Yo no.

Pero después de cierta cantidad de cerveza uno desarrolla una extraordinaria capacidad para cantar fonéticamente canciones cuyo significado desconoce.

A ese momento le puse mi propio nombre.

La hora loca alemana.

Naturalmente los alemanes no la llaman así, pero cualquier latino entenderá lo que quiero decir.

Durante horas tienes a cientos de personas sentadas tranquilamente conversando y comiendo.

Luego ocurre algo.

Una canción.

Un acorde.

Un nivel determinado de alcohol en sangre.

De pronto todos están de pie sobre las bancas.

Los amigos se abrazan, las parejas bailan y algún señor que probablemente trabaja de lunes a viernes en una oficina empieza a tocar una guitarra invisible.

Durante unos minutos la sociedad bávara parece haber solucionado todos sus problemas.

Con cerveza.

Ad

El anillo de la novia

En una de esas noches presencié una escena digna de La Rosa de Guadalupe.

Mientras toda la carpa cantaba, una mujer empezó a buscar desesperadamente algo en el suelo.

Miraba debajo de las bancas.

Preguntaba.

Volvía a mirar.

Por lo que entendí, había perdido su Verlobungsring, su anillo de compromiso.

Inmediatamente varias personas comenzaron a ayudarla.

Yo también miré debajo de mi asiento, aunque mis posibilidades de encontrar una pequeña joya entre zapatos, cerveza y cientos de personas bailando eran comparables a las de encontrar petróleo debajo de mi departamento.

No apareció.

La mujer terminó marchándose bastante triste.

Nunca supe qué pasó después.

Quizás alguien lo encontró.

Quizás acabó en objetos perdidos.

Quizás el novio interpretó aquello como una señal del universo.

Prefiero creer la primera versión.

Los guerreros caídos

También existe otra especie habitual del Herbstfest.

El guerrero caído.

Ese hombre que a las nueve de la noche está sentado silenciosamente en una esquina mirando hacia el infinito como si acabara de regresar de una guerra.

Lo comprendo.

Una Maß es un litro de cerveza.

En mi caso tengo más o menos identificado mi sistema operativo.

Con una cerveza estoy normal.

Con dos estoy conversador.

Con tres probablemente considere que todas mis historias son interesantísimas.

Con cuatro existe la posibilidad de que aparezca sobre una banca intentando bailar rock.

La quinta podría convertirme en uno de esos filósofos sentados en una esquina preguntándose cómo llegó hasta allí.

Cada persona tiene su límite.

El problema es que muchas veces uno lo descubre después de haberlo cruzado.

Lo importante para 2026

El Herbstfest se celebra del 29 de agosto al 13 de septiembre de 2026.

La Maß cuesta este año alrededor de 13,40 a 13,60 euros, dependiendo de la cervecería.

El festival tiene comida bávara, juegos mecánicos y actividades para niños. Los miércoles 2 y 9 de septiembre son días familiares con precios reducidos en varias atracciones.

Por la noche las carpas pueden llenarse bastante, así que si vas con un grupo grande conviene revisar las reservas.

También recomiendo llevar algo de efectivo aunque cada vez haya más opciones de pago con tarjeta.

Y si vas a beber, deja el coche en casa.

Tu yo del día siguiente agradecerá que tu mayor problema sea encontrar el tren y no encontrar tu licencia de conducir.

¿Vale la pena?

Sí.

Especialmente si vives en Baviera.

Puedes ir durante el día, comer algo y caminar entre las atracciones.

O puedes entrar a una carpa por la tarde, pedir una cerveza y descubrir varias horas después que estás abrazado a un alemán llamado Hans cantando una canción que no conocías esa mañana.

Ambas experiencias son válidas.

Eso es precisamente lo que me gusta del Herbstfest.

Durante unas horas uno deja de ser extranjero, peruano, alemán, ingeniero, jefe, empleado o lo que sea que haga de lunes a viernes.

Uno simplemente está allí.

Con una cerveza demasiado grande en la mano.

Tratando de cantar en alemán.

Ad

Y despidiéndose del verano antes de que Alemania vuelva a ponerse gris.

El invierno llegará después.

Pero ese ya será problema del Alejandro de octubre.

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

✉️ Recibe La Pausa por correo

Postales, nuevos artículos y alguna novedad. Sin spam.
Subscribe
Notify of
4 Comments
Oldest
Newest Most Voted
JERONIMO
JERONIMO
3 years ago

Interesante blog, seguiré de cerca nuevas publicaciones.
Un saludo desde ANTIGÜEDADES DEL MUNDO.

Eugenia M
Eugenia M
1 year ago

Sin duda el Oktoberfest puede resultar caótico, como dices. Por eso yo prefiero la «Oide Wiesn». ¡Saludos, Alejandro!